Roma en un fin de semana, primera parte

Aquí comienza la crónica de nuestro fin de semana en Roma, desde el aeropuerto hasta las primeras visitas, la Fontana de Trevi y el Vaticano.

Inicio del viaje, el vuelo y el aeropuerto de Fiumicino

Iniciamos el viaje en el aeropuerto de Barcelona, llegamos justitos de tiempo, ya que los trenes que te dejan en el aeropuerto pasan cada 30 minutos y perdimos uno por los pelos. Como no teniamos que facturar nada, no resultó ningún problema, viajamos con vueling, y he de avisar que en los aviones de vueling no dejan demasiado espacio entre los asientos y vas un poquito apretado, pero el vuelo dura tan solo 1 hora y 15 minutos, por lo que se hace soportable.

Debo avisar de que en Roma tienen la costumbre de separar pasillos que van en direcciones diferentes para acabar juntándolos en el mismo lugar, esto lo vimos tanto en el aeropuerto, como en el metro y los museos, así que ¡es mejor estar atento!.

foto cortesía de jmiguel.rodriguez

La forma más cómoda de llegar desde el aeropuerto de Fiumicino a Roma es el Leonardo Express, que te deja en la estación de Termini (es el punto neurálgico del transporte en Roma) en 40 minutos por el nada desdeñable precio de 11€ por pasajero. Es muy curioso que no hay tornas ni revisores, por lo que hipotéticamente es fácil viajar gratis. Otras opciones de trasladarse hasta Roma son el taxi, unos 45 minutos y sobre los 40€, un tren que hace paradas y tarda más de una hora, además de dejarte en la estación de Ostiense, por lo que puede que el viaje se ha eterno. Finalmente están los Shuttles, que son pequeños buses con conductor que puedes alquilar y que solamente salen a cuenta en viajes de 5 o 6 personas juntas.

Transporte urbano y Roma pass 

Aviso para viajeros, el trasbordo entre el Leonardo Express y la estación de metro de Termini es largo, eterno, pero sin escaleras, así que nos armamos de paciencia y caminamos. Llegamos a Roma a eso de las 8 de la tarde, y todas las oficinas turísticas del aeropuerto cierran a eso de las seis, por lo que no pudimos comprar la tarjeta Roma Pass, suerte que a la entrada del metro en Termini hay un estanco en donde se puede comprar, está a mano izquierda.

La Roma Pass es una tarjeta turística para visitar Roma, en realidad es un pack que incluye un abono de transporte válido para Metro y Bus de 3 días y una tarjeta de plástico que te permite la entrada a dos atracciones turísticas de Roma de forma gratuita (no incluye ni catacumbas ni Vaticano) y un descuento para las siguienes.

El precio es de 20€ y la pregunta del millón, para un viaje corto sí compensa, rotundamente. Se compra en puestos de turismo, estancos, agencias de viajes, incluso creo que en la propia web. Para moverse por Roma se pude usar el Metro, del que hay solamente dos líneas, ya que cada vez que hacen un hoyo, descubren nuevas ruinas históricas, y los autobuses, en los que los romanos se cuelan alegremente por las puertas de salida, incluyendo miembros del clero.

El tráfico en Roma es una locura, la falta de semáforos es solamente equivalente a la falta de respeto con los pasos de cebra y peatones que tienen los vehículos motorizados, hay que vigilar al cruzar y procurar fijarse en como cruzan los "nativos". Es increible la cantidad de Smart que circulan por el centro de Roma, probablemente 1 de cada 3 o 4 coches que se ven son de este modelo o similares.

Aalojamiento en roma para pocos días

Para un viaje corto a Roma y a cualquier ciudad grande es vital buscar un hotel que esté céntrico para evitar lo más posible largos desplazamientos, ¡el tiempo es oro!. Tras varias búsquedas en Tripadvisor encontramos el Hotel De Petris, muy cerca de la Fontana de Trevi y la Plaza de España, al lado de la estación de Metro de Barberini, en la línea A y a dos paradas de Termini. Este hotel es un 3*, pero no pasaría de 2* si no estuviera tan bien situado en el centro histórico.

Además, los hoteles en Roma son de una calidad un poquito más baja a los que podemos encontrar en España, aún así, estaba muy limipio y el desayuno, de bastante calidad, estaba incluido. El precio oscila entre 60€ y 90€ la noche.

Plaza de españa y Fontana de Trevi 

Una vez que dejamos los bártulos en la habitación del hotel, comenzamos nuestras visitas, las atracciones turísticas en Roma cierran en su mayoría entre las 5 y las 6 de la tarde, alguna a las 7, pero a las 8 de la tarde ya no se puede visitar nada. Nosotros salimos del hotel a eso de las 9, por lo que fuimos a los únicos sitios cercanos que se podrían visitar, la plaza de España y la fontana de trevi. Supongo que debido a las fechas y a la hora que era apenas había turistas en Plaza de España, pudimos recorrer las escaleras practicamente vacías y hacer fotos tranquilamente, lo más bonito de la plaza es la Fontana della Barcaccia, una fuente obra del escultor Bernini que se encuentra al pie de los escalones.

Antes de seguir debo aclarar que a todas horas en todas las atracciones turísticas de Roma te encuentras hindúes veniendo rosas, intentando hacerte fotos para después cobrártelas y vendiendo todo tipo de souvenirs. Algunos se hacen realmente pesados y todos te dicen exactamente lo mismo, como si estuvieran sincronizados. El primero puede hacerte gracia, pero cuando te asalta el décimo en un mismo día cansa bastante. Después de recorrer la Plaza de España, fuimos a la Fontana de Trevi que debe su nombre a que se encuentra en el cruce de tres vías (tre vie) y que impresiona por su tamaño (más de 25 metros de altura) y las enormes esculturas que están representadas, Neptuno, en el centro, preside la fuente domando a dos caballos de mar.

La película Tres monedas en la fuente de 1954 instauró una costumbre que los turistas siguen teniendo 50 años más tarde, quien arroja una moneda con la mano derecha sobre el hombro izquierdo está destinado a volver a Roma. Si arrojas dos monedas te enamorarás de un apuesto romano o romana y arrojando tres, te casarás con él / ella. Un vagabundo llamado Roberto Cercelletta, de apodo D'Artagnan venía recogiendo estas monedas desde 1968, llegando a sacar de la fuente hasta 1000 euros cada mañana en menos de 15 minutos, utilizando un imán. La policía, que vigila la fuente 24 horas al día, lo detuvo en numerosas ocasiones, pero la condición de "indigente de D'Artagnan lo hizo librarse una y otra vez. Este hombre probablemente haya sido uno de los mayores afectados por el cambio de moneda europeo, las liras, al contrario que los euros, se adherían con mucha más facilidad al aparato imantado que usaba este individuo, por lo que sus incursiones dentro de la fuente se volvieron cada vez más evidentes hasta el punto que ahora es el ayuntamiento quien recoge estas monedas, destinándolas a obras benéficas. Se calcula que se pueden sacar de la Fontana de Trevi unos 90 mil euros al mes.

Antes de visitar la Plaza de España y la Fontana de Trevi, fuimos a cenar, en Roma se puede cenar bastante bien en casi cualquier sitio si te gusta la pasta, la pizza y los helados. Si tienes tiempo puedes pararte a cenar con tranquilidad en una pizzería o trattoría, pero no es nada barato comer en Roma. Suelen cobrarte por cubierto, es decir, por comensal que se sienta a la mesa y en algunos sitios incluyen la propina, que suele ser del 15% en la propia cuenta. Cuidado al pedir las bebidas, porque es donde acostumbran a hinchar el precio. Si tienes prisa, en las zonas turísticas encontrarás puestos de fruta, bebidas, bocadillos y pizzas (dobladas por la mitad, para que sean más manejables) que te puedes llevar calentitas para el camino.

El Vaticano

Nuestro segundo día prometía ser muy intenso, y realmente lo fue, madrugamos mucho para poder entrar prontito en el museo vaticano, que abre a las 8:30 de la mañana y evitarnos colas, realmente no hizo falta porque no había muchos turistas, imagino que por la época del año, en temporada alta ni me quiero imaginar cómo debe estar la plaza, ¡si vais en verano, madrugad!.

La entrada a los museos vaticanos y la cúpula no se incluye en la Roma Pass, por lo que hay que pagarla completa, la entrada al museo cuesta 14€, se puede reservar online pagando 4€ más para evitar colas. Subir a la Cúpula de la basílica de San Pedro para admirar las vistas cuesta 6€. ¡Ah, cada último domingo de mes la entrada es gratis para los valientes que aguanten kilómetros (textual) de cola!. Para entrar se pasa por un detector de metales como los que hay en aeropuertos y en invierno no hay problemas, porque la gente va tapada, pero en verano se ponen bastante estrictos con la vestimenta, nada de camisetas de tirantes o pantalones cortos. Los museos vaticanos tienen multitud de obras de arte, son tan grandes que hasta llegan a cansarte, en casi todas las salas de los museos permiten hacer fotos, en todas menos en la atracción principal, la Capilla Sixtina, aunque nosotros hicimos alguna fotito de estrangis.

Merece la pena quedarte sentado un rato mirando la bóveda, incluso recomiendan llevarte un espejo para no coger tortícolis!. También estuvimos en el museo egipcio del vaticano, donde tienen varias momias conservadas, y en el museo de los carruajes, donde vimos la evolución del papa movil a través de los siglos.

Acabamos la visita en la basílica de San Pedro, que es enorme, e incluso tienen confesionarios con cartelitos de idiomas, en ruso, polaco, español, inglés... todo un despliegue, y finalmente visitamos las tumbas de los papas, donde no se puede grabar ni hacer fotos, aunque siempre hay alguno que se lo salta. En la web del Vaticano hay varias webcams que retransmite imágenes cada varios minutos desde varios puntos de interés, incluida la tumba de Juan Pablo II (wtf!) Al salir, muy cerquita del Vaticano, conseguimos encontrar una librería que además de rosarios y calendarios de pared con fotos de Benedicto XVI, nos vendió una edición de "El Picolo Principe", El principito, en italiano.

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Comentarios

Qué ganas de volver a Roma dan tras leer el post! :)
Me apunto el detalle de la Roma Pass para la próxima. No tenía ni idea y la verdad es que merece la pena llevarla encima.

Te puedo asegurar por experiencia propia que las colas para entrar al Vaticano pueden llegar a ser *extremadamente* largas.

Respecto a lo del tráfico...¿no has notado un volumen de scooters (Piaggio, por supuesto) batante alto también?

PD: La tumba de Juan Pablo...¿se muve o algo? si no no le veo la gracia a la web cam, la verdad... xD

Yo tiré la monedita, así que se supone que vuelvo :)

La verdad es que no hay más motos que en Barcelona, pero la cantidad de "microcoches" llama la atención! y pueden aparcar en perpendicular con la acera, por lo que ocupan apenas nada aparcados.

Y lo de la tumba... pues no sabría que decirte! xD, igual esperan que resucite o algo y lo quieren tener grabado :P

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