Optimizar el rendimiento de una base de datos puede ser una tarea muy compleja, ya que en muchas ocasiones no disponemos de suficiente información o la que tenemos nos hace intentar optimizar consultas o procesos que no merecerá la pena ser optimizados ya que el beneficio puede ser ínfimo.
MySQL pone a nuestra disposición una serie de parámetros y utilidades que pueden ahorrarnos mucho trabajo y facilitarnos la vida a la hora de intentar arreglar aquellas consultas de las que realmente podamos sacar una mejora sensible en el rendimiento.




