Llevaba un par de meses probando el repositorio online de subversion de assembla.com, que además ofrecía seguimiento de tickets y tareas, mensajería interna y algunas funciones extra adicionales, de forma privada y gratuita. En Neurotic habíamos empezado a probarlo para, entre otras cosas, considerar tener los repositorios accesibles, de forma privada, desde internet.

El servicio era bastante bueno, con un soporte que no era gran cosa, pero al ser gratuito, se perdonaba. El caso está en que hoy he ido a actualizar unas cosas en el repositorio en el que tengo este blog y me he encontrado un mensaje rojo en el perfil, que me forzaba a actualizarlo.
Las opciones que ofrecen son, o bien publicar los fuentes, con acceso público, o pagar por el servicio, 2$ por usuario con acceso a cada grupo de trabajo y 3$ por cada Gb que ocupes en el repositorio.

No es un mal precio, si hubieran avisado del cambio de orientación del servicio con tiempo, para poder optar o no a cambiar de proveedor o decidir si hacer públicos los códigos fuente. Pero lo han hecho de un día para otro, lo anuncian en su blog corporativo, así que han dado poco margen de maniobra a sus usuarios.

We will no longer offer free, private spaces. If you own a free, private space, we will send you an upgrade message later this week asking you to buy a "Private / Professional" subscription, or convert the space to public permissions.

Traducción libre: A partir de ahora no ofrecemos más espacios privados gratuitos, si quieres seguir disfrutando el servicio, tendrás que, o bien comprar una subscripción privada, o convertir tu espacio a público.

Creo que no es forma de realizar un cambio tan drástico, pasar de mantener espacios privados a forzar a todos tus usuarios a publicar su código fuente o pagar por el servicio, y anunciar este cambio el día antes de su implementación. Es una mala práctica con la que, revisando los comentarios del post, habrán conseguido seguro que multitud de usuarios cancelen sus cuentas.

Voy a ponerme a estudiar algunas alternativas, gratuitas y de pago, para alojar de forma privada los códigos fuente.